Troncos de árboles

Troncos de árboles

Pleurotus ostreatus en un hongo saprófito (de “saprós” = podrido y “fitos” = planta). Los hongos saprófitos se nutren de materia orgánica en descomposición (madera, humus, excrementos, restos de hogueras, turberas…). En el kit de MICOLÓGICA, el hongo se alimenta de posos de café. En la Naturaleza lo hace descomponiendo los troncos de ciertos árboles. 

Los hongos saprófitos se nutren de materia orgánica en descomposición

En su medio natural P. ostreatus se encuentra sobre troncos en descomposición o árboles moribundos de diferentes especies como álamos, alisos, sauces, arces, hayas, fresnos, abedules, olmos o chopos. Si encuentras – o dispones de- troncos o ramas de cualquiera de estas especies, puedes intentar devolver al hongo a su hábitat.

Instrucciones

Preferiblemente se seleccionarán troncos que hayan sido cortados recientemente (entre 2 y 8 semanas sería ideal). Si tienen más tiempo es necesario sumergirlos en agua al menos 24 horas (mejor de 2 a 3 días). Estos idealmente procederán de árboles vivos sanos. La mejor época del año para cortar e inocular es el invierno. Sin embargo, evitando julio y agosto, es posible hacerlo en cualquier momento del año. La longitud mínima de los troncos será de unos 25 cm. y de al menos 8 cm. de grosor. Los máximos en longitud y grosor serán aquellos que podamos manejar con comodidad. Una vez cortados es necesario mantenerlos limpios y sin contacto directo con el suelo.

Una vez almacenados el tiempo preciso, los troncos ya estarán listos para ser inoculados. Vamos a taladrar los troncos, empezando a unos 5 cm. de uno de los extremos, en fila cada 7 a 10 cm.  Para un tronco de 10 cm. de diámetro realizaremos 3 filas de agujeros. Vamos a utilizar  un taladro y una broca de entre 8 a 10 mm. y profundizaremos unos 3 o 4 cm. en cada agujero.

A partir de este punto debemos ser escrupulosos con la higiene de herramientas y manos. Es necesario lavarse bien las manos o utilizar guantes de latex. También resulta recomendable pulverizar las herramientas con alcohol de 96º así como las manos cada cierto tiempo.

Inmediatamente después de perforados es necesario inocular el hongo. Con las manos recién lavadas vamos a coger pellizcos de micelio para ir introduciéndolos en cada uno de los agujeros. Algún objeto, limpiado previamente con alcohol, usado a modo de baqueta (p.e. una varilla) puede ayudarnos a introducir el micelio. Es necesario que no quede aire dentro de los agujeros.

Después de inoculados es necesario tapar muy bien los agujeros. Esto puede hacerse con cera de abeja, cera de soja, cera de vela, cinta de carrocero (ordenados de más a menos recomendables).

Ahora es necesario estabular los troncos. Sin son pequeños -con un kit de setas podremos inocular un par de troncos de poco porte- podemos introducirlos en bolsas de basura a las que previamente habremos practicado unos pequeños orificios para permitir la respiración. Estas bolsas las almacenaremos en un lugar donde no llegue el sol. Si dispones de un jardín, las zonas  umbrías, donde nunca lleguen los rayos directos del sol, serán el mejor sitio para depositar los troncos una vez inoculados. Si los colocamos en el exterior debemos asegurarnos de que los troncos (apilados al aire) no se sequen en exceso, pudiendo sumergirlos en agua durante 24 horas en caso de necesidad.  En cualquier caso, después de hecha esta labor debemos armarnos de paciencia, puesto que, de tener éxito nuestra experiencia, los resultados solo se verán después de al menos 2 meses -más frecuentemente entre 3 y 6 meses-.

Cuando observemos unos hilillos blancos que recubren parte de la madera es que el micelio ha colonizado el tronco. Ha llegado el momento de inducir la fructificación de setas. Cualquier lugar (interior o exterior) con suficiente sombra, húmedo y al resguardo de corrientes de aire será suficiente para esta última fase. Colocaremos los troncos en vertical. Podemos acomodarlos en una maceta enterrados parcialmente en arena. Es necesario asegurar que no se seque demasiado el tronco. Este producirá floradas de hermosas setas entre 2 y 6 veces al año durante 2 a 4 años.

Aunque pueda parecer muy farragoso, resulta mucho más sencillo y entretenido hacerlo que lo que pueda parecer. La satisfacción de hacer nuestro propio tronco setero compensará con creces el esfuerzo.

 

Manuel Ángel Alcántara
dinkymcd@gmail.com
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